Ataques, Escándalos e Insinuaciones en Gays & the City
Y El primero en llegar esa noche al SNACK BAR fui yo, que me tomé todo el tiempo del mundo para no aburrirme a esperar a los impuntuales de mis amigos… Pasé por el cajero automático y me puse a leer una revista que encontré sobre la mesa del local. Elegí una mesa grande para que aguantara tanta diversidad de estilos y tendencias,; pedí la carta y la leí entera, y eché un vistazo alrededor. Había mucha gente esa noche, eran apenas las 9, pero ya estaba el local lleno. Pedí un pisco sour dulce, y dejé mi chaqueta verde oliva en el respaldo de la silla. En ese momento llegó Yayetsi, que venía con su infaltable mochila roja con negro que siempre contiene una muda de ropa (ya saben ustedes porqué)… -“Hola perrita, ¿cómo está?”-.
Carlalí venía atrasada, me llamó reclamando que la Tabatha andaba con el celular apagado… Y Benjazmina hizo su entrada triunfante vestida de rojo y con el pelo alisado a morir -“Hola buenas noxhes, graccias x vennir a estta exccellente reunnión de mariccones soltteros y caggados del matte ke yo personalmente me he encargado de orgasmizar (jeje)… Señoras y sñores presentes, ammarren sus cinturones por que Bemjazzmina ha lleggado!!,, gracias.. Muxhas gracias…”-.
Tabatha dio todo el jugo posible para estacionar su tabathamóvil, pareciendo una teenager al volante que ve postes y grifos donde realmente no los hay; y Carlalí llegó de corbata y credencial de funcionario público -“porque en este país, se trabaja hasta tarde, aunque uno sea el amante del jefe…”- dijo.
Benjazmina pidió el trago más exótico de la casa, a pesar de no tener mucha idea de los ingredientes del mismo,, Tabatha y Carlalí pidieron Ron con coca loca y Yayetsi una chelaila…
Hablamos de pega, del clima, del video nuevo de madonna (yaaa) pero nadie se atrevía a hablar de amores porque había “ropa tendida” en la mesa… Y fue entonces cuando Benjazmina lanzó su palabrazo mortal: -“¿Y cómo está el Germán??”- le preguntó a la amiga equivocada mirando a Tabatha a su izquierda en vez de mirar al novio de Germán: Yayetsi a su derecha… Tabatha intentó hacerse la tonta,, pero una patada anónima bajo la mesa la delató, por lo que al verse acorralada y quedar como un maricón desleal y cobarde prefirió quedar de maricón desgraciado… -“Harto rico lo encontré”- dijo con malicia… Y quedó la escoba… Yayetsi armó su ataque sailor moon recitando maldiciones en contra de los maricones feos que se ven en la obligación del engaño para tener sexo “Uno que es guapo logra la envidia del resto” … Y Tabatha administró su defensa destacando que la plata en la vida podía hacer maravillosas cirugías estéticas,, y que no existían cirugías para curar la pobreza “La ropa se estropea de tanto traerla en tu mochilita roja”.
Frente a aquel cuantioso ataque de frases mortales y halagos paganos, y al ver tres intentos de mi intromisión en aquella discusión tan poco grata, tomé mi chaqueta verde oliva, puse dos lucas en la mesa por mi pisco sour, y emprendí mi marcha a nuevos destinos antes de que me llegara un tunazo… “Estos weones después se reconciliarán” Pensé.
Ese día, me junté con el Joca, mi primo, y fuimos a un carrete a la casa de un amigo de él. Era un supuesto asado, que terminó en picoteo de vienesas y uno que otro trocito de cerdo. Pero al contar con la simpática compañía de mi primo, y en especial de uno de sus amigos llamado Polo, se nos pasó la noche bien divertida entre tanta risa y copete…
Pasadas varias horas de jerga de amigos gay guapos y simpáticos nos recostamos, el Joca, Polo y yo, en un sillón cama a ver fotos sacadas por el Joca en su súper cámara digital, cuando de pronto una de las invitadas a la fiesta comenzó a especular de un supuesto sobajeo (inexistente en absoluto) entre los tres minos más guapos y simpáticos de la fiesta… Nosotros nos reímos burlescos, pero esto en vez de apaciguar las aguas provocó que esta señorita de ojos muy grandes y expresión psicodélica comenzara a hacer un escándalo de proporciones en defensa de la moral y las buenas costumbres en la casa de una familia católica… -“yaaaaa”- dije yo, riéndome a todo lo que daba de aquella actitud tan poco pro… Finalmente otra minita cuicomoralista se unió a nuestra enemiga y provocaron que el dueño de casa; papá del amigo de mi primo en la fiesta, un señor de unos cincuenta años, comenzara a echar a todos de su estupenda casa… No se salvó nadie…
Eran las 5 y media de la mañana,, y estábamos en las cercanías del alto las condes,, caminamos muchísimo ya que éramos los únicos en la fiesta que andábamos sin auto… Pero lejos de amargarnos o de ponernos serios, ahora las risas eran más fuertes y más insistentes -“Puta que hacía años que no me echaban de un carrete weón”- decía yo en llamas... Caminábamos los tres muertos de la risa uno afirmado del otro, apunto de perder el equilibrio en cualquier momento, pero con la adrenalina a mil y con miraditas intensas y parpadeantes… En eso, Polo, que venía al medio del grupo dijo una frase que me hizo retumbar el piso: -“Chicos, les gustan los tríos??”-
Carlalí venía atrasada, me llamó reclamando que la Tabatha andaba con el celular apagado… Y Benjazmina hizo su entrada triunfante vestida de rojo y con el pelo alisado a morir -“Hola buenas noxhes, graccias x vennir a estta exccellente reunnión de mariccones soltteros y caggados del matte ke yo personalmente me he encargado de orgasmizar (jeje)… Señoras y sñores presentes, ammarren sus cinturones por que Bemjazzmina ha lleggado!!,, gracias.. Muxhas gracias…”-.
Tabatha dio todo el jugo posible para estacionar su tabathamóvil, pareciendo una teenager al volante que ve postes y grifos donde realmente no los hay; y Carlalí llegó de corbata y credencial de funcionario público -“porque en este país, se trabaja hasta tarde, aunque uno sea el amante del jefe…”- dijo.
Benjazmina pidió el trago más exótico de la casa, a pesar de no tener mucha idea de los ingredientes del mismo,, Tabatha y Carlalí pidieron Ron con coca loca y Yayetsi una chelaila…
Hablamos de pega, del clima, del video nuevo de madonna (yaaa) pero nadie se atrevía a hablar de amores porque había “ropa tendida” en la mesa… Y fue entonces cuando Benjazmina lanzó su palabrazo mortal: -“¿Y cómo está el Germán??”- le preguntó a la amiga equivocada mirando a Tabatha a su izquierda en vez de mirar al novio de Germán: Yayetsi a su derecha… Tabatha intentó hacerse la tonta,, pero una patada anónima bajo la mesa la delató, por lo que al verse acorralada y quedar como un maricón desleal y cobarde prefirió quedar de maricón desgraciado… -“Harto rico lo encontré”- dijo con malicia… Y quedó la escoba… Yayetsi armó su ataque sailor moon recitando maldiciones en contra de los maricones feos que se ven en la obligación del engaño para tener sexo “Uno que es guapo logra la envidia del resto” … Y Tabatha administró su defensa destacando que la plata en la vida podía hacer maravillosas cirugías estéticas,, y que no existían cirugías para curar la pobreza “La ropa se estropea de tanto traerla en tu mochilita roja”.
Frente a aquel cuantioso ataque de frases mortales y halagos paganos, y al ver tres intentos de mi intromisión en aquella discusión tan poco grata, tomé mi chaqueta verde oliva, puse dos lucas en la mesa por mi pisco sour, y emprendí mi marcha a nuevos destinos antes de que me llegara un tunazo… “Estos weones después se reconciliarán” Pensé.
Ese día, me junté con el Joca, mi primo, y fuimos a un carrete a la casa de un amigo de él. Era un supuesto asado, que terminó en picoteo de vienesas y uno que otro trocito de cerdo. Pero al contar con la simpática compañía de mi primo, y en especial de uno de sus amigos llamado Polo, se nos pasó la noche bien divertida entre tanta risa y copete…
Pasadas varias horas de jerga de amigos gay guapos y simpáticos nos recostamos, el Joca, Polo y yo, en un sillón cama a ver fotos sacadas por el Joca en su súper cámara digital, cuando de pronto una de las invitadas a la fiesta comenzó a especular de un supuesto sobajeo (inexistente en absoluto) entre los tres minos más guapos y simpáticos de la fiesta… Nosotros nos reímos burlescos, pero esto en vez de apaciguar las aguas provocó que esta señorita de ojos muy grandes y expresión psicodélica comenzara a hacer un escándalo de proporciones en defensa de la moral y las buenas costumbres en la casa de una familia católica… -“yaaaaa”- dije yo, riéndome a todo lo que daba de aquella actitud tan poco pro… Finalmente otra minita cuicomoralista se unió a nuestra enemiga y provocaron que el dueño de casa; papá del amigo de mi primo en la fiesta, un señor de unos cincuenta años, comenzara a echar a todos de su estupenda casa… No se salvó nadie…
Eran las 5 y media de la mañana,, y estábamos en las cercanías del alto las condes,, caminamos muchísimo ya que éramos los únicos en la fiesta que andábamos sin auto… Pero lejos de amargarnos o de ponernos serios, ahora las risas eran más fuertes y más insistentes -“Puta que hacía años que no me echaban de un carrete weón”- decía yo en llamas... Caminábamos los tres muertos de la risa uno afirmado del otro, apunto de perder el equilibrio en cualquier momento, pero con la adrenalina a mil y con miraditas intensas y parpadeantes… En eso, Polo, que venía al medio del grupo dijo una frase que me hizo retumbar el piso: -“Chicos, les gustan los tríos??”-
(Continuará)

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