que estamos atrasados, que no sé qué ponerme, que me pagan el lunes (yaaa), que mañana trabajo, que mi vieja se está poniendo cachua, que no vamos a alcanzar a entrar gratis,, que se me quedó el celular, que el concerje ya te tiene funa'o , que ya cállate weona!! que no sé qué hacer!!! pero igual dónde y a qué hora nos juntamos??

Saturday, March 25, 2006

soltería y soltería s/a

Y claro, qué mas podía suceder… Si después de 3 días seguidos en que no hemos hablado, en que no me llama, y parece ido, no me podía esperar nada bueno… Hoy lo llamé otra vez demandando mi derecho. Y le dije que nos viéramos… -“Paso por tu casa después del turno?”- -“Ya ok”- le dije yo, y pensé en cómo cachar si realmente quería venir o si venía sólo porque yo le insistía, -“¿Tienes hambre? ¿Te espero con algo de comer?”- -“No gracias, me comí un sandwich…”- -“Ya ok, te espero entonces”-.
Y colgué el teléfono tratando de pasar piola entre mis apestosas compañeras que en ese momento hablaban de una que le robaba los créditos de consumo a las otras… “No tiene hambre” pensé, pero nuevamente analicé sus palabras y lo comparé con la última vez que él termino conmigo… Que llegó a mi casa con cara de serio, dándome un beso en la mejilla, y entrando directo al grano, tan directo como siempre… Pero sin duda no es “lo que diga” sino “cómo lo dice”, me percaté de que los tonos en su voz más que de seriedad se asemejaban más a la indecisión…
Los tonos de voz en mi vida me han significado todo… Mi trabajo, de hecho, ya desde hace 6 años, me ha pulido de una forma muy prolija el sentido del oído al teléfono, e irremediablemente al darme excelentes resultados en las televentas de servicios con los clientes, simplemente no puedo evitar el aplicar mis agudos conocimientos en esta materia a mi vida sentimental… “Por suerte no soy proctólogo” pensé…
En ese momento sonó el teléfono y un cliente interesado en mi oferta me distrajo de aquel interesante e insano dilema…
-“Benjazmina y Carlalí están organizando la fiesta del siglo”- Le dijo Yayetsi a Tabatha, que después de haber llamado constantemente al distribuidor exclusivo de AP KING PRO en chile por cuarta vez consecutiva y exigir la devolución del cargo en su tarjeta de crédito, estaba un poco nerviosa… -“Amiga, relájese, lo vamos a pasar estupendo"… Le dijo Yayetsi al teléfono, mientras le sacaba su sexo de la boca al pendejo aporreado, ex de la Carloca, que se llevó pa’ la casa hace 2 días y que su mamá ya lo mira con cara de desprecio… -“sí, si voy a ir, seguro que voy a ir…”-
Tabatha andaba medio perdida, medio aturdida en esos días… Las deudas lo tienen de las bolas, y seguro que se siente sólo… Será que mi fiel amiga necesita la llegada del amor en su vida?? Será que todos somos unos mamones que no podemos prescindir de los besos y las caricias dentro de una relación estable?? Pues Tabatha solía ser diferente… Es la persona menos comprometida que he conocido en toda mi vida, y la adoro por eso… Él lo pasa bien siempre… ¿Llegará el momento en que ya no?? Será que en mi caso estaba sucediendo todo lo contrario??
Esos días pasaban tan rápido que me era difícil llevar la cuenta… Los desbarajustes en lo económico y en lo emocional me han obligado a carretear un poco más de la cuenta para olvidar lo inolvidable…
Ese día pasó lento, tan lento que me tenía tan cansado… Sin saber si esperar a MI novio con intenciones de cuestionar nuestra relación irrevocablemente, o de no hablar nada para que la relación no se fuera a la mierda de una… El vacío en el estómago me hacía temblar las manos mientras escribía y escribía y escribía y escribía lo que necesitaba registrar en mi bitácora…
Llegó a la hora acordada, pero con una actitud nada parecida a lo previsto en mi hipótesis… Le dije lo que tenía que decirle comenzando con las mismas palabras que él lo hizo la última vez hace ya varios meses, pero no a modo de venganza, sino sólo porque no sabía cómo mierda empezar a decantar este sentimiento de mí… -“Ya no me sirves”- fué la frase mortal...
Se fue llorando, y yo lloré con él, pero no le detuve… no tuve el valor de hacer nada… Esperaba quizás que él se detuviera, pero tampoco lo hizo… Y abordó su escarabajo rojo que ahora tenía un choque frontal provocado por un taxista unos días antes... despidiéndose como si fuera un día cualquiera, como diciéndome que nos viéramos de nuevo lo ví partir...
La noche se me pasó escribiendo tanto que a la hora de ir a dormir los dedos ya me ardían…
Continuará…